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Pollo asado con una salsa de uvas y Pedro Ximénez espectacular

La verdad es que últimamente no hago más que ver racimos de uvas enormes en todas las fruterías y no he podido resistirme a utilizarlas en la preparación de un plato salado aunque tengo que confesaros que el resultado ha superado con creces todas mis expectativas. Si habéis probado alguna vez el pollo con uvas (yo sí) y el resultado no ha sido el que esperábais (digamos que no es santo de mi devoción) tenéis que probar esta receta, espectacular, que nada tiene que ver con la anterior. Incluso aunque no os gusten las uvas, la receta os encantará.

Creo que en más de una ocasión os he hablado de la originalidad con la que los italianos incorporan la fruta en multitud de recetas saladas con un resultado sorprendente. En el blog podéis encontrar algunos ejemplos que merece la pena probar: risotto de pera y queso de cabra o risotto de fresas. Sin embargo, en el caso de las uvas lo normal es añadirlas en los guisos o asados más como guarnición de la carne. La verdad, siempre he pensado que las uvas podían dar más de sí y ahora lo he comprobado. El resultado es uno de los mejores asados de pollo que he comido jamás.


Y ¿cuál es el secreto? Pues un relleno exquisito y una deliciosa salsa elaborada con Pedro Ximénez y zumo de uva natural. Sí, lo habéis adivinado: las uvas no están "de adorno". Al contrario, las he licuado para conseguir una salsa que será vuestra perdición. El resultado os sorprenderá no sólo por su insuperable sabor sino también por los matices totalmente inesperados que descubriréis en cada bocado. Y es que el relleno es un arroz aromatizado con canela y vino lo cual, a pesar de ser una combinación de sabores inusual para un asado, da como resultado en boca una auténtica orgía, uno de esos platos que consiguen cosechar la unanimidad de todos los comensales (sí,sí, también del rarito que a todo le pone pegas). Y qué deciros del conjunto: realmente adictivo. ¿Queréis saber cómo se prepara?

En primer lugar vamos a empezar elaborando la salsa. Es importante tener siempre listos todos los ingredientes encima de la mesa antes de comenzar.

INGREDIENTES para la SALSA: 

Un racimo hermoso de uva de mesa roja o rosada, 1/2 taza de Pedro Ximénez

Empezaremos licuando la cantidad de uva necesaria para obtener una taza de zumo. Si no tuviérais licuadora podéis probar a triturar las uvas con una batidora y colar la papilla (con ayuda de un colador o un chino) para dejar sólo el zumo (sin pulpa, semillas o pellejo). Reservamos hasta el momento de utilizar. Ahora nos ponemos con el relleno.

 INGREDIENTES para el RELLENO:

1 taza de arroz, 3 dientes de ajo, 1/4 taza de perejil fresco finamente picado, 1/8 cucharadita de canela en polvo, un puñado de almendras tostadas picadas groseramente, 1/3 de taza de vino blanco, 2/3 de taza de Pedro Ximénez, 1,5 tazas de caldo de pollo, sal y 2 cucharadas de aceite

Esta preparación en si misma es un plato espectacular. Aunque lo vamos a utilizar como relleno del pollo si lo cocináramos aparte, en el fuego, añadiendo el caldo cucharda a cucharada y removiendo constantemente hasta el final se convertiría en un risotto de los de chupa pan y moja. No os podéis hacer idea del olorcito que sale del puchero cuando lo estamos preparando: totalmente embriagador. 


Para hacerlo empezaremos poniendo el aceite en una cazuela a fuego medio (6 de 10). Cuando comience a calentar incorporamos el ajo que habremos picado con el triturador. Si no tenéis este artilugio, con el cuchillo, haced daditos tan pequeños como podáis. Dejadlo durante unos 30 segundos y seguidamente incorporad el perejil fresco picado, el arroz y finalmente la canela en polvo. Rehogamos otros 20 segundos más para que todos los granos se impregnen bien de los distintos sabores. Si no tenéis perejil fresco podéis utilizar el seco aunque en menor cantidad pero el resultado no será igual. Añadid 1/8 de cucharadita o un par de pizcas (sí, la cantidad que cogéis entre los dedos).

Llegados a este punto seguro que más de uno estaréis pensando: Ajo y canela, ésta se ha vuelto loca. Sí, ya sé que suena raro pero confiad en mi, queda espectacular. No os preocupéis porque no os sabrá a arroz con leche. La canela le da sólo un toque sutil realmente delicioso. Vuestros comensales ni la identificarán si no están acostumbrados a utilizarla en su cocina en platos salados. Sólo peribirán un toque especial, diferente, sumamente agradable. Si no tenéis esos medidores americanos tipo cuchara añadid 2 ó 3 pizcas de canela en polvo al arroz. Utilizad la misma medida para hacer el aceite aromatizado.

Seguidamente vertemos el Pedro Ximénez y a continuación el vino blanco. Alucinaréis con el olor que sale del puchero en este momento. Lo dejamos al fuego durante unos 3 minutos para que se evapore el alcohol. Seguidamente añadimos el caldo de pollo caliente o en su defecto 1 taza de agua con 1/3 de pastilla de caldo de pollo. Ahora podéis comprobar si el caldo está bien de sal o si es necesario añadir un poco más. Bajamos el fuego al 4 y dejamos que se haga el arroz durante 14 minutos. Si veis que se queda sin caldo añadid algo más (siempre caliente). Al finalizar los 14 minutos el arroz tiene que estar seco aunque todavía algo tieso. Es lo que buscamos porque se terminará de hacer en el horno, dentro del pollo. Retiramos del fuego y finalmente añadimos las almendras que tendremos ya picadas groseramente.

INGREDIENTES para el ACEITE AROMATIZADO

3-4 cucharadas de aceite de oliva, 1/8 cucharadita de canela en polvo, 30 vueltas del molinillo de pimienta negra, sal

Este es el aceite que vamos a utilizar para pintar el pollo. Para preparlo simplemente mezclamos en un bol todos los ingredientes. A continuación limpiamos bien el pollo por fuera y por dentro. Salpimentamos el interior y rellenamos con la mezcla de arroz. Empujad bien el arroz hacia el fondo  con la ayuda de una cuchara y procurad no llenar la cavidad a rebosar porque el arroz se hinchará todavía un poco más y sino se saldría el relleno. 

Atamos las patas con hilo de cocina. No es imprescindible y desde luego si no tenéis no merece la pena que lo compréis sólo para esto  pero si lo tenemos lo vamos a usar. Pintamos con el aceite aromatizado ayudándonos de un pincel. Colocamos el pollo sobre una fuente que pueda ir al horno y añadimos a la misma el zumo de uva que habíamos reservado junto con 1/2 taza de Pedro Ximénez. Horneamos durante 75-90 minutos (dependerá del tamaño de vuestro pollo y de la potencia de vuestro horno) a 180ºC.

Para servirlo trinchad el pollo y acompañad cada ración de un poco de arroz y de abundante salsa. Ah, y no os olvidéis la barra de pan porque la vais a necesitar. Probadlo y ya me contaréis.

MIS SUGERENCIAS

Quedaros con esta receta porque es perfecta no sólo para darte una alegría en cualquier momento sino también para un menú de fiesta o para sorprender a tus invitados en una ocasión especial. Aunque igual puede parecer más complicada al principio habéis visto que es muy fácil de hacer siguiendo los pasos meticulosamente. Además resulta estupenda para estas Navidades si buscáis un menú económico pero digno de paladares de estrella Michelín. Tus invitados se sentirán como si les hubieras agasajado con pularda rellena de trufas. Si queréis engalanar el pollo un poco más para que sea más vistoso a la hora de presentarlo en la mesa podéis incorporar a la fuente  (antes de meterlo en el horno) unas cuantas uvas, y las servís como guarnición. Aunque en mi opinión es más una cuestión estética que otra cosa porque la verdad es que la receta (en cuanto a sabor) no lo necesita.

11 comentarios:

  1. Un plato espectacular y muy bueno para las fiestas que se avecinan, felicidades!!

    Estreno web y sorteo quieres verlo??

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  2. ¡Qué maravilla de pollo! Con estos aromas debe de saber a gloria!!!
    Feliz fin de semana,
    Palmira

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    1. Palmira,

      Me alegro de que te guste. Feliz fin de semana también para ti.

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  3. Realmente sorprendente el relleno, muy original y en cuanto a la salsa tiene que quedar muy bien, el P.X. me gusta mucho para cocinar y las frutas también, el saborcito dulce que dan a los platos salados es perfecto.
    Besos.

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  4. Ummmmmmmm que rico de buena gana daba cuenta de un platito de ese pollo te ha quedado divinisimo y esa salsa tiene que ser lo mas de lo mas con lo que me gusta a mi mojar pan en ellas jajaja.
    Tomo nota por que como bien dices es un plato que sirve para un dia de fiesta ,por cierto yo he comido pato con uvas hace muchos años en unas jornadas de caza y me encanto.
    Bicos mil y feliz finde wapa.

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    1. Pues si te encantó el pato con uvas este pollo seguro que también porque todos los que lo han probado han dicho que estaba riquísimo. Ya me dirás si te animas.

      Un besito

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  5. ¡Hola guapísima, qué alegría verte-leerte!. Veo cambios en tu blog ¡y me encantan!. Esta receta me ha sorprendido, nunca he probado un pollo como este, tiene una pinta jugosa y el olor... debe ser un ricuraaa. Me gustan las uvas pero por una cosa u otra, las como poco y siempre, tal que al natural, sin más y ya veo que dan mucho más de si ¡solo hay que ponerse con esta receta!. Besotes.

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  6. Madre mía! Pero a qué te dedicas??? serás una excelente comercial, no??? POrque nos has vendido este plato desde el primer momento!
    Yo como no puedo ni ver la canela le daré otro toque al arroz del relleno, pero probarlo, lo pruebo fijo, me voy a quedar con las ganas hombre!!!!

    Salu2. Paula

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  7. Je,je,je... No sé yo si me veo de comercial pero lo que sí es verdad es que soy una persona apasionada con las cosas que me gustan y supongo que eso se transmite cuando escribo sobre recetas que me encantan, como es este caso, o sobre los libros de Tessa Kirós. En cambio sería incapaz de escribir en un tono así sobre algo que no me haya emocionado de verdad.

    Bueno, ya me contarás qué otro toque le das al relleno. Estoy intrigada :)

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  8. Me parece una combinación excelente, la canela no me gusta demasiado pero sí la utilizo en algunas ocasiones en platos salados, porque tienes razón, da un toque especial. Esa salsita es un peligro en potencia Susana, lo de la barra de pan va muy en serio, no sería capaz de dejar ni una gota en el plato. Besos bombón

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